La Norma Granada, en su última versión de 2020, mantiene su esencia como método de referencia para la valoración económica de árboles y arbustos ornamentales en España. Pero además, esta versión incorpora una filosofía que va más allá de la mera cuantificación monetaria, alineándose con conceptos más amplios de infraestructura verde y servicios ecosistémicos.

La filosofía central de la Norma Granada 2020 busca responder a las nuevas demandas y la creciente conciencia sobra la importancia de la naturaleza en los entornos urbanos, especialmente tras eventos como fue la pandemia o están siendo las olas de calor, que han resaltado la necesidad de espacios verdes de calidad en las ciudades. La Norma Granada 2020 se basa en tres vértices fundamentales:

  • Reconciliación de la ciudad con la naturaleza y desarrollo de nuevas formas de gestión del verde urbano

La norma enfatiza la importancia de gestionar adecuadamente los árboles, incorporando por primera vez factores que penalizan la gestión inadecuada. Esto implica no solo valorar el árbol por su estado actual, sino también considerar cómo las prácticas de manejo impactan su valor y los beneficios que aporta.

Norma Granada. Filosofía

Imagen de Jesús Tapia (@jezusth). Burgos (España)

  • Identificación y cuantificación de los servicios ecosistémicos

La Norma Granada en su versión de 2020 busca integrar la valoración de los beneficios que el arbolado urbano proporciona más allá de su valor ornamental directo. Esto incluye servicios como la mejora de la calidad del aire, la reducción del efecto «isla de calor», la regulación hídrica, el bienestar humano (reducción del estrés, mejora de la salud mental y física), y el fomento de la biodiversidad. Es decir, un árbol sano y grande con un elevado valor converge con la idea de su significancia importante a nivel de salud y bienestar.

  • Mejora en el conocimiento y minimización de los diservicios

La norma busca optimizar los servicios ecosistémicos y minimizar los diservicios que pueden generar los árboles si no se gestionan adecuadamente. Se trata de una herramienta viva y en continuo desarrollo que se adapta a las necesidades particulares y al avance del conocimiento en esta materia.

En resumen, la Norma Granada 2020 va más allá de ser un simple método de tasación para indemnizaciones. Su filosofía actual se orienta a ser una herramienta de gestión integral del patrimonio arbóreo urbano, promoviendo una visión de los árboles como parte fundamental de la infraestructura verde de las ciudades, reconociendo su valor ecológico, social y económico, y fomentando una gestión que maximice sus beneficios ecosistémicos para la salud y bienestar de los ciudadanos.